Los 4 errores más comunes al pedir un préstamo con garantía hipotecaria
Un mal paso puede complicar tu solicitud. Aquí te contamos los errores más frecuentes y cómo asegurarte de que tu crédito se apruebe sin problemas.
Un préstamo con garantía hipotecaria es un tipo de financiamiento en el que ofreces tu propiedad o de un aval (casa, terreno, departamento, etc.) como respaldo para asegurar el crédito. Para ello, el inmueble debe estar legalmente registrado y libre de cargas o gravámenes. Esta modalidad te permite acceder a montos más altos y a tasas de interés más competitivas.
Sí, aunque tu historial crediticio sea negativo, aún puedes acceder a un préstamo con garantía hipotecaria, ya que el inmueble sirve como respaldo. Sin embargo, la aprobación dependerá de la tasación y del valor del bien ofrecido como garantía.
El monto máximo del préstamo puede alcanzar hasta el 40% del valor de tasación del inmueble ofrecido como garantía. Ofrecemos una tasa efectiva mensual competitiva desde el 1.5%, sujeta a la evaluación del predio y otros criterios a considerar.
Los plazos de pago son flexibles y pueden variar entre 12 meses y 5 años, dependiendo del inmueble en garantía, el monto del préstamo y las condiciones acordadas.
Sí, puedes realizar pagos mayores a los establecidos en cualquier momento o cancelar la totalidad de tu deuda sin incurrir en penalidades.